lunes, 1 de junio de 2015

El agua


 Tengo las manos del reptil,

por todos mis surcos, callos rocosos


¿Es así como sana un pasado arqueológico?


Ruinas que esclavizan al presente promisorio


Y vos me hablabas de los atormentados...

 Solías decir:


    “estoy tan cansado... pero ya va a pasar, mi negra: llegaremos”


Me sentaba entonces a observar:


Un cielo de relámpagos en celo; el rayo, la energía

Trajeron ellos vida a mi casa, sin habérmelo propuesto


Con la tormenta llega el agua, bendita ella

Que casi todo lo limpia

El pasado, la tempestad, el camino, las serpientes.


Hoy solés decir:


“ahora no estoy y soy el silencio”


Y en el anhelo busco y vuelvo a mirar la cúspide de mi firmamento:


La naturaleza permanece y navega

iluminada por guirnaldas de estrellas

que cuelgan de mi techo infinito:

La noche.


video



domingo, 29 de junio de 2014

Encuentro (uno de verdad)


Esto pasó antes de que Iris, una mujer sin palabras, llegara casi desnuda a la puerta de la cueva. Había salido de la nada y con la nada misma en sus ojos. Helen se estremeció al verla y dudó si hacerla pasar, o mandarla de vuelta al pantano muerto del que parecía haber venido. Fue el susto lo que le ganó terreno a su generosidad, no otra cosa.

Esperanza, más rápida de reflejos ese día, invitó a la sombra de Iris a sentarse junto al fuego. La ubicó a una distancia prudencial, como para que no se desintegrara lo poco que quedaba de ella. Y la arropó.

Pero antes, unos pocos días antes, tuvo lugar esta conversación que pude oír. Yo me iba durmiendo y aún con los ojos cerrados podía verlas; y asi, las oía hablar.

El murmullo de sus voces daba forma a las imágenes, borrosas primero, de tonos intermitentes, con excesos de algún color, que se alternaban inmediatamente con su complementario. Después la escena completa se estabilizó y todo transcurrió en presente puro:

Esperanza, acurrucada entre las pieles de la cama de Helen. Su fragilidad es la del espantapájaros después de una tormenta eléctrica. Su fragilidad aparente. En el fondo, Esperanza es mas fuerte que Helen y eso es un secreto a voces.

La cueva de Helen, un témpano. O una grieta profunda en alguna pared olvidada del Polo. 
¿Qué importa dónde o cómo?
Hace frío. Y afuera solo hay viento. Y escarcha. Y hielo.

- Te lo digo, Helen, vuelven, siempre vuelven...

- Si te parece, así sera.

- ¡Es! … Se van, pasa el tiempo, me piensan, me olvidan, se enojan y vuelven a olvidarse. Y siglos después, mayormente cuando tienen frío, vuelven.

- No se por que no mentís. Deberías darle a todos la misma dirección: una casa en el árbol de un bosque, sin puertas ni ventanas.

- ¡Helen! No podía hacer eso... pero ahora es distinto. Van a volver, porque siempre vuelven... y no voy a estar.

¿Y si te encuentran?

¡Me haces reír, Helen! ¡No seria posible! ¡No es posible encontrar a alguien que ya no existe mas!
Se ríen. Las amigas se ríen entre los vapores de sus bebidas calientes. Los ojos de Esperanza están empañados. Esta vez de felicidad.


La voz de Esperanza se metió, profunda, en el comienzo de mis sueños.
Siempre me fascinó el fenómeno de condensación. Y las dos mujeres ríen tanto, que parecen una sola.

lunes, 26 de mayo de 2014

Historia


A veces la Historia del amor y la guerra.


A veces,  la Revolución de Mayo

se mezcla con el tratado de Baviera

Y Paso no sabe cómo decirle a Wallace

que desea ser libre



Sólo a veces

y bastante seguido

Popocatepl  no entiende por qué

Enrique IV no le da un abrazo



Helandro suspira de odio

en los bordes de un Tigris revuelto

en las laderas de un valle

asfaltado de preguntas



A veces las tropas esmaltadas,

rebosantes de cobre y espada

no conocen su cansancio

o el sueño de sus hijos



No han visto la luna

ni los ojos de Amonia de Nubes

cerrando los párpados

para contener una lágrima


A veces La Historia del amor y la guerra

enardece a la ignorancia



Y una vez, un día

Archibaldo va al río, en busca de agua

Pero encuentra arena

y no entiende la causa



Se sienta a mirar el cielo

implorando clemencia

Y hunde su mano triste en las piedras

y encuentra



Porque a veces, y sólo a veces



Debajo de la napa

se esconde la infanta Iris

que ha dejado el arco y la flecha

para lavar sus penas en la vertiente



Esa vez, sus cuerpos se palpitan 


Y cuenta la Historia

que al filo del tiempo
se dan un beso de amor

y no de guerra.

sábado, 3 de mayo de 2014


                                               (a un Capitán que a veces olvida abrir los ojos para ver)


                    A veces en la vida amanece


la luz nos comparte su alma


                    Y la dicha es tan, pero tan grande


que sólo podemos mirar el sol.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Voz

                                                                             ¿El Silencio menciona la ausencia?


¿Qué es, entender que del silencio
nacen otras voces?
¿Qué es?

Entender que irrumpe un diálogo
como manantial áspero
y así el encuentro
con un nosotras olvidado

Un nosotras indivisible
el de mi con mi
el de yo y yo

Otras voces, Vos
(me hablo a mi)
recién llegadas, pero remotas

Me extrañé tanto por tanto tiempo
hasta que esa noche
incendié mi espejo

No te reconocí, Yo
Ni un solo gesto
Ni esa mirada vacía

                           solo el murmullo cansado de la historia


¿Qué es entender a gritos
que el presente queda siempre por delante?

                                            (y en secreto saber
                               que las estrellas me cuentan sus sueños)



domingo, 24 de noviembre de 2013

El otro silencio

Apenas quiero decir la palabra miedo,

la palabra sangre

la palabra besos

la palabra tus manos

la palabra te sueño

la palabra reí



Abro un cuerpo que es el mío

el mundo se volvió universo

Aprendo a hablar un idioma otro

uno nuevo

Plagado de sombras, sí

pero nuevo, dije



Donde hay bosques

donde hay la música

donde preguntas

donde nadie silencia

y donde nadie pronuncia



La palabra

la palabra grito

la palabra me voy

la palabra “no serás”

la palabra mentir



Entro en ese cuerpo, el mío

un idioma que tropieza

que encuentra vacíos entre estrofa y estrofa

Plagado de vida, sí

pero vive, dije. Sí.

Dije vivo.










martes, 17 de septiembre de 2013

¿Qué es el Silencio?

¿Soy Helen Steen?

No sé.

El calentamiento global agita mi refugio; los muros de escarcha palidecen, las bombas avanzan y sólo sé permanecer inmóvil...la guerra.
No, no paralizo este impulso de araña, miento. 
El instinto persevera, ancestral él. Y así, mejor actuar, ¡sí!, mejor correr, mejor volar, rápido, muy rápido, ahora, ¡ya!:

Tejo y entretejo mi red de preguntas, hebras sagradas que volverán a ser mi palacio. Impenetrable.
Sólido como el pétalo de una azalea.


Mi seda de araña, escribo: