miércoles, 11 de diciembre de 2013

Voz

                                                                             ¿El Silencio menciona la ausencia?


¿Qué es, entender que del silencio
nacen otras voces?
¿Qué es?

Entender que irrumpe un diálogo
como manantial áspero
y así el encuentro
con un nosotras olvidado

Un nosotras indivisible
el de mi con mi
el de yo y yo

Otras voces, Vos
(me hablo a mi)
recién llegadas, pero remotas

Me extrañé tanto por tanto tiempo
hasta que esa noche
incendié mi espejo

No te reconocí, Yo
Ni un solo gesto
Ni esa mirada vacía

                           solo el murmullo cansado de la historia


¿Qué es entender a gritos
que el presente queda siempre por delante?

                                            (y en secreto saber
                               que las estrellas me cuentan sus sueños)



domingo, 24 de noviembre de 2013

El otro silencio

Apenas quiero decir la palabra miedo,

la palabra sangre

la palabra besos

la palabra tus manos

la palabra te sueño

la palabra reí



Abro un cuerpo que es el mío

el mundo se volvió universo

Aprendo a hablar un idioma otro

uno nuevo

Plagado de sombras, sí

pero nuevo, dije



Donde hay bosques

donde hay la música

donde preguntas

donde nadie silencia

y donde nadie pronuncia



La palabra

la palabra grito

la palabra me voy

la palabra “no serás”

la palabra mentir



Entro en ese cuerpo, el mío

un idioma que tropieza

que encuentra vacíos entre estrofa y estrofa

Plagado de vida, sí

pero vive, dije. Sí.

Dije vivo.










martes, 17 de septiembre de 2013

¿Qué es el Silencio?

¿Soy Helen Steen?

No sé.

El calentamiento global agita mi refugio; los muros de escarcha palidecen, las bombas avanzan y sólo sé permanecer inmóvil...la guerra.
No, no paralizo este impulso de araña, miento. 
El instinto persevera, ancestral él. Y así, mejor actuar, ¡sí!, mejor correr, mejor volar, rápido, muy rápido, ahora, ¡ya!:

Tejo y entretejo mi red de preguntas, hebras sagradas que volverán a ser mi palacio. Impenetrable.
Sólido como el pétalo de una azalea.


Mi seda de araña, escribo:

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Dejà vu? (o una plegaria gélida de luz)

Engendro una tristeza anticipada.
Siempre que estoy triste en estas tormentas, empiezo a temer lo peor.
Una tristeza invasora, le digo.
Otra vez las preguntas...
Y entonces llega la noticia desde el continente: alguien murió.
Alguna rama cayó del árbol, o un pájaro apagó su vuelo.

Así, rezo:

Pero esta tierra es una orilla del océano

nos lleva, nos lleva
(y naufragamos cada tanto)

más allá de las rocas:
el canto de las sirenas
un pañuelo blanco entre las olas
el sol,
sobre los ojos del camino

entonces, volvemos a navegar.

Así, canto:

Ay! que cuando me agarra angustia quiero correr, metafóricamente hablando
no quiero ni ver, no quiero escuchar
ay!, que ese nudo, esa náusea de organismo impoluto y maltrecho de realidad
ese nudo no me deja reír
ni hacer la plancha en tus latidos
no me deja y yo,
no quiero saber
no quiero saber
Ay!, ¿que cuántos jirones más de yo serán necesarios para vivir?

domingo, 15 de septiembre de 2013

Verdes


Las manos del hombre son ásperas. Llevan el sello del paso del tiempo. Y con la misma certeza con que aferran la palma de su esposa, curan las heridas del árbol más alto que crece en ese patio.
Cuando las primeras horas de la mañana desembarcan en los rincones de la casa, ellos dos ya esperan desde hace rato. No es que sea un chalet tan grande, ni tan dueño de recovecos intrincados. Es, de hecho, una casita más, apoyada en la mitad de la cuadra; de frente con salpicré casi banco y techo a dos aguas.

sábado, 31 de agosto de 2013

Qué se yo - 13

Hace tanto que no te escribo, no te nombro, no te. Inabarcable la cantidad de noes que acumulo y elijo no describir porque ya para qué.

lunes, 24 de junio de 2013

Cosmos

Esos recuerdos que son como fuego
me incendian

Soy no el lanzallamas
Soy esa brasa viva

Suspendida

Entre las fisuras de dos galaxias

martes, 18 de junio de 2013

Sin Palabras

Tu cuerpo son mis mañanas
 todavía

Y eso supura

Hoy nada más lejos del sol
que tu modorra desfachatada

Otros cuerpos son mis noches,
pero no los conozco

(como no te conocí a vos,
antes de conocerte)

Qué vicio profundo:
la añoranza de lo imaginado

                              
                                 Hablar mucho no es conocerse

Es sólo apurar el amanecer.

jueves, 2 de mayo de 2013

viernes, 12 de abril de 2013

Qué se yo - 12

Graciela Montes dice que hay un lenguaje silvestre y un lenguaje oficial. Habla de cuando las palabras se separan de las cosas; Algo así, más o menos, creo que dijo: el adulto otorga el lenguaje y cuando lo otorga, se impone, coloniza. Los chicos no se someten pasivamente a esa colonización, sino que se adueñan del lenguaje; exploran a fondo las palabras, las violentan, las cargan arbitrariamente con sus propias experiencias vitales.

jueves, 11 de abril de 2013

Que se yo - 11

prólogo

De pronto estoy descableada. Tardo tanto en sentarme, por fín, a escribir, y ¿qué?
Estoy descableada. No sé cómo atacar este blanco con esta lapicera fuente.

Descableada podría ser muchas cosas, conociéndome, ¿sabés?, pero no es ni más ni menos que la falta de un cable imprescindible para poder conectar mi notebook. Y escribir. Y ver lo que ya te escribí. Y releerte. Porque cada cosa que pienso es mi modo de releer tu ausencia. Así, volvés, para poder irte. Yo te voy, en una conjugación reflexiva y concienzuda; caprichosa y necesaria para serme libre.

viernes, 5 de abril de 2013

Círculos

Soy Helen Steen. Escribir desde las respuestas no es para mí. El hielo es un obstáculo, bóvedas fractales que deslizan cualquier paso. Cuando un pie se hunde, entonces sí logra avanzar el otro. Pero lleva tiempo caminar acá. Todo desplazamiento lleva tiempo; no hay modo, ni posible ni imposible, de moverse sin que el tiempo pase.
Tal vez sea una ilusión.. el tiempo. No sé.
¡Y el sonido!
La cadencia irregular, perfectamente asimétrica de una gota cayendo una y otra vez. De a ratos sólo se oye silencio. Hace frío en los polos... creo que ya se los dije.
No sé. 
Tendré que buscar comida hoy... tengo hambre.
Mientras tanto, me entretengo:

sábado, 30 de marzo de 2013

Un escrito a pedido

un pedido de Esperanza


"Los sueños no son sino madejas de paja
en donde anidan todas las preguntas.
Las preguntas que no se saben preguntas,
no pueden jamás tener respuesta
(y sin embargo, insisten)"


A Elena la conocí una noche.
Me impactó su memoria, capaz de vivir sólo entre sueños, reproducidos al más mínimo detalle.
Cuando le conté de este block, se mostró reticente; lógico, pensé, desconfía de la existencia, no la puedo juzgar por eso.
Pero la convencí. Y aceptó contar uno, dos, tres sueños.
Y es curioso, porque ahora además de leerla, necesito pedirle ayuda.
Se mostró reticente.


- Los sueños no son poemas, dijo.
-Pero Elena, te necesito, contesté. No sé cómo hablar hoy, la realidad me calla.
-Está bien, te puedo ayudar.
-Gracias, Elena, escribí por mí esta vez. Alguna noche voy a hacer lo mismo por vos.


Elena se sentó en la cama, pocas veces sale de ese nido. Es una persona, no diría parca, tal vez sí paradisíaca.
Ni se me ocurrió abrazarla.
Sin embargo le estoy profundamente agradecida, por cerrar los ojos en mi nombre.
Por devolverme por un rato las palabras.


Esperanza Van Nooit

viernes, 8 de marzo de 2013

Encuentro

Me llamo Helen Steen y nací en un iceberg.
No es fácil ver más luz que la que encandila los poros de las estalactitas.
Hace frío en casa. Pero es mi casa y me gusta.
A veces hace calor, y me aburro.
Es entonces cuando intento seguir con una tarea que me representa un desafío escalofriante: terminar esta obra.
Se llama Encuentro y por ahora no es más que un esqueleto desorganizado.
Surge de una pregunta, mis preguntas, como todo: ¿qué es un encuentro?
Y así, llegan los diálogos. Y por qué no, algunas acciones:

El Hombre nota que la Mujer no participa. De todos modos sigue adelante: le besa la panza, el costado de la cadera. Se detiene en seco. Se sienta a un costado, molesto, se acomoda la entrepierna, rígida. Niega con la cabeza. Agarra a la Mujer de la muñeca y la sacude.

Hombre: De todas las sensaciones que me despierta este baile que no nos es confiscable, hay una que se eleva por sobre las demás. Ocurre cuando mi juicio se suspende, luego de las chispas que nos sacamos, en que vos me lanzaste tus razones y yo te retruqué las mías. Y esa sensación se me escurre cada vez que trato de definirla con palabras...

La Mujer le toma la mano con suavidad y entrelaza sus dedos con los del Hombre.

Hombre: Se parece a una calma grande en el centro que me hace preguntarme ... ¿cómo es posible que algo fuera de mí, que tiene su propio hígado, su propio páncreas y vísceras y órganos y todo, sea por momentos indiscernible de mis límites?…(mira a la Mujer) ¿Hay más té preparado, amor?

Mujer: No entendí nada. Pero igual te creo.

jueves, 21 de febrero de 2013

Un viaje en este tiempo

partida

Un abrazo antes de partir
El arredro, un silencio de despedida
que todo lo dice

Y mi lumbre
Y mis fósforos
prestos para la emergencia

La bengala, un arco iris de cotillón
no la incendio,
la disparo al cielo en casos de añoranza.

Desde estas tierras húmedas
que tanto abandono, en constante volver
Allá voy, al encuentro de mi misma

Parto
 
En mi buque de edades
con la tripulación del desencanto
y la voluntad como salvavidas.

Un adiós y hasta pronto,
la esperanza se agita, pañuelo dormido
Y siempre mis ganas.

sábado, 2 de febrero de 2013

Que se yo - 10

postdata



Hoy es sábado. El lunes o martes de la semana pasada te dejé, ¿sabés? Ya no quiero contarte nada, no en la lengua de las aproximaciones, al menos. No en la segunda persona del singular, no te hablo a vos, a ese encuentro fortuito con mi imaginación. Las cartas y sus viajes transatlánticos siempre me fascinaron. Saber que fueron escritas, dobladas con cuidado, puestas en un sobre y despedidas con un beso; un beso postal, en ese lamer el borde dulce del papel avión, o del otro, porque casi nadie usa ya los recipientes livianos con figuritas rojas y azules. Casi nadie manda cartas ya, a decir verdad. Yo sí.

Que se yo - 9



Georges Perec, a quién acabo de conocer, no se si diría algo así como que tenía una necesidad vital de elaborar su propia historia, a partir de la reelaboración de imágenes y recuerdos y para eso se valía de la descripción minuciosa de detalles aparentemente nimios o cotidianos, ajenitudes que pudieran ubicarlo como un personaje más de esa historia vivida, pero narrando desde afuera.

viernes, 25 de enero de 2013

Sin palabras

direcciones

Te encontré en la muerte,
justo antes de llegar a la esquina
en la rotonda o, no se,
en la calle de vereda ancha
cerca de un abril atardecido

Y amarse en ese espacio
resultaba algo demasiado engorroso

Por eso todas las explicaciones
y las palabras despellejadas con bisturí
y las noches de alcohol ciego
o las conversaciones sin mirarnos
en lugares públicos llenos, repletos
de personas cotidianas

Estabas parado al lado mío
y yo respiraba tu voz
que no le hablaba a mis oídos
sino a algún hueco profundo
en el barranco de mi pecho

Nos hubiéramos encontrado en la vida,
lejos de la falta y de la soledad
en aquella fiesta más temprana
o, quizás, a la salida del teatro

No se, se me ocurre, habria sido tal vez,
tal vez hubiera sido así el mundo
tal vez las horas
hubieran hecho silencio.

Sin palabras

nombre

El diablo en un cuerpo sin vueltas
se metió anoche entre mis sábanas

Perdí medio corazón en la lucha

Soñé con llamarte
pero tenía la voz dormida

Ahora una vaguedad se escurre
entre las agujas filosas
de esta lluvia de primavera

¿Cómo guardar tu nombre
bien adentro de los huesos?

Roma queda demasiado lejos
de las calles rugosas de mi barrio

Roma Amor, una tierra en sangre

Y el mismo diablo cruje,
se pasea por el mercado conocido
frente a la horda de cien ojos huérfanos

El medio corazón que me resta
tendrá que hacer malabares
en la esquina de un domingo

Tendrá que pedir limosna
para seguir masticando tu nombre,
entre los secretos del tiempo.


domingo, 20 de enero de 2013

Que se yo - 8



Tengo el dolor de los eucaliptos debajo de las uñas, ¿sabés?.

Los brazos de los pinos, sus frutas mentoladas, el viento del océano, la baba de los caracoles, la carcajada de tu hijo desde el fondo de la hamaca, lanzada como un meteorito al cielo, las hojas incandescentes del arbolito solitario, la arena entre los dientes, todo eso, lo tengo más hondo. Y no me lo puedo arrancar, ¿sabés?

miércoles, 9 de enero de 2013

Los poemas de la lengua

prosa poética número cinco en T mayor: Traición


Alevosamente,
faltando a la lealtad o confianza.

Disimulando,
con la franca estrategia del disimulo
callada, estruendosa.

Tumulto de sentimientos
que proliferan de a borbotones.

Mastico el labio
y no escucho.

Tierra de nadie con espacio para todos.
Así, la traición.

Pensada, imaginable,
estrepitosa.

Con una mano derecha
que no alcanza para aferrarse,
doblada,
sencilla,
directa.

Trompos en un ojo,
giran y se llevan,
rotan y devuelven.

Tu-tela,
de un domingo cotidiano sin sábanas.

En la cocina el desayuno,
en la cama,
la muerte desvelada.



Los poemas de la lengua

superlativo: puntos en el cielo
 

Muy grande y excelente en su línea; una línea infinita, llena de puntos en el espacio.

La ortografía exacta en la pared, quieta y con esos ojos. Con la mano de la mujer de piernas eternas, lleva el vino, lleva la copa de borgoña que no explota y se contornea, vino, labio de diamantes.

Superlativo, el espacio en el techo de la sala; lleno de estrellas que, tan infinitas, encandilan, superlativas, en todas las líneas posibles.

La ortografía exacta de la piedad, parca piedad que ofrece un universo paralelo al plano.

Tan relativo y tan absoluto, que el cuerpo nos queda.

Se deja quedar y nos olvida, nos desaparece.

Ni las palabras. Ni la sintaxis.

Aquel sentido primitivo o literal de mis palabras otras.

Recta, la mirada recta, envuelta en licores traslaticios o figurados, la mujer va.

Los poemas de la lengua

poema breve al temor

Arredro en el crepúsculo,
vuelve atrás la falange
y el esternón.
La tibia
y el peroné
Medio cuerpo al abismo,
otra mitad menos

Retienen

Atrás del horizonte
se encandilan las llamas
El coraje anatómico
no es cosa fácil


martes, 8 de enero de 2013

Correo


El pino se amarronaba
en esta estampilla vieja de tiempo
La habíamos recibido tantas veces
que el remitente era sólo una anécdota

las cartas llegan, llegan mojadas

En el espejo

Se derraman mis ganas
en un fulgor desquiciado
como alacrán que no claudica
un atolladero
de alquitrán encandilado

Sin palabras

fin sin horizonte

Suicido mi alma en bocanadas

Entumecidas las manos

De mi corazón

domingo, 6 de enero de 2013

Noticias



Un tatuaje. Una mujer. Un cadáver atraviesa la cama, justo en correcto diagrama perpendicular. La cabeza cuelga, boca a bajo; el pelo lacio castaño cubre cualquier identidad.
Yo soy sólo un vecino. Vivo en el departamento D.

viernes, 4 de enero de 2013

Que se yo - 7



Nunca entendí por qué puse y pongo tanto empeño en escribir una obra de teatro, si las acciones no se me dan, y la dramaturgia no es, claramente, mi fuerte. Debo ser un caso más de misticismo post traumático adquirido, un intento de esos bien bizantinos para instalarme en un tipo de experiencia muy difícil de alcanzar en que se llega al grado máximo de unión del alma humana a lo Sagrado durante la existencia terrenal.
Cuánto, ¿no?

jueves, 3 de enero de 2013

¿el amor es?

No perder la costumbre de la comodidad. Y relatar sin pensamiento, como en los tangos malentendidos, todos estos sentimientos que se me arremolinan en el pescuezo.

Desde los siglos de la infancia y después, desde las estaciones sin tiempo, me busco y me encuentro, diversa, multiplicada, dividida, proyectada, como una imagen sin contorno.

miércoles, 2 de enero de 2013

Las lágrimas

Las campanas de la iglesia sonaron diez veces. El repicar se desparramó por todas las calles y más allá del límite del caserío. Cuatro hombres adustos levantaron el cajón; esperaron un instante y empezaron a andar. Los seguía un grupo considerable de gente, un conjunto homogéneo, abrigado. Marchaban en silencio y, sin llorar, se perdieron en dirección hacia el cementerio.

Politeísmos interactivos

El término liturgia proviene del latín liturgīa (liturguía), que a su vez proviene del griego λειτουργία (leitourguía), con el significado de «servicio público», y que literalmente significa «obra del pueblo»; compuesto por λάος (láos) = pueblo, y έργον (érgon) = trabajo, obra. En el mundo helénico este término no tenía las connotaciones religiosas actuales, sino que hacía referencia a las obras que algún ciudadano hacía en favor del pueblo o a las funciones militares y políticas, etc. A la exención de esas funciones se le llamaba αλειτουργεσία (aleitourguesía)



Esto es una invitación informal:



Todos aquellos y aquellas que no estén, o no quieran estar exentos y exentas de participar, quedan invitados a desarmar, corregir, modificar, inventar, romper, terminar, borronear, empezar y etcétera, estos mamarrachos de letras que se leen a continuación en los Politeísmos interactivos...


Qué se yo - 6




A una conclusión rara llego, ¿sabés? Anoche tuve un sueño de lo más curioso. Todos, o casi todos mis sueños son raros pero, cada vez que los sueño, apenas me despierto, me quedo un momento, más corto o más largo, tratando de traer a la pantalla de la conciencia cada una de esas imágenes que tanto me impresionan. Hay veces en que logro dar con el material completo, o casi; entonces tengo algo así como mil horas de edición pendientes en una isla, que jamás se van a editar. Pero puedo escribirlas, en orden aleatorio, como para no olvidarlas.

Café La Humedad

I.

Ninguno de los dos decía lo que realmente pensaba y es por eso que hasta ahora, una hora y cuarto después de estar compartiendo un café a desgano, sólo ensayaban argumentos oficiales para dilatar lo inevitable.